martes, 5 de enero de 2010

Las Convulsiones en los Perros

Un motivo de consulta y tratamiento en las mascotas frecuentemente es por la preocupación de los "amos" por las convulsiones que presentan sus mascotas.
Verdaderamente preocupados y hasta angustiados van "los papas" del pacientito, sobre todo considerando la frecuencia con que ocurren.

Realmente se le debe dar importancia a estos episodios?
Sí, pues si no se controlan pueden llegar a comprometer seriamente la vida del animal. Afortunadamente, se cuenta con métodos de diagnósticos y tratamientos para identificar y tratarla
Las convulsiones son procesos que pueden producir alteraciones en otros órganos como el corazón, pulmón o riñón, así como en el propio cerebro, que puede sufrir lesiones a causa de la propia convulsión. Por tanto, la presencia de convulsiones nos obliga a realizar un diagnóstico de la causa que las origina para poder instaurar el tratamiento de la manera más pronta posible. Para ello, como en otras enfermedades, pero quizá incluso con mayor motivo en estos casos, es fundamental la buena comunicación y colaboración entre veterinario y propietario.
Se calcula que la incidencia de los procesos convulsivos en la población canina se aproxima al 3%, y dentro de este grupo, en un 80% de los casos el diagnóstico final es de epilepsia, mientras que en el resto de pacientes las convulsiones son la manifestación de otro tipo de enfermedades, como en los gatos, que la epilepsia es muy poco frecuente y, generalmente, suelen tener otro tipo de patología que las origina.
Qué es una conculsión?
La forma típica, que el propietario identifica fácilmente, es aquella en la que podemos observar una serie de signos: el animal sufre una alteración en su nivel de consciencia, se pone rígido, cae al suelo de lado, tiene movimientos de pedaleo con las extremidades, y de masticación con la mandíbula, puede existir salivación, dilatación de las pupilas, y defecación y micción incontroladas (puede ocurrir que aparezcan todos estos signos o sólo algunos).
Se considera que un animal es epiléptico si padece convulsiones que se repiten a lo largo de su vida sin que exista una causa identificable, es decir, sin que exista otra enfermedad que sea el origen de estas convulsiones.


Que se debe hacer ante una crisis convulsiva?
Primero, Mantener la calma.
Retirar los objetos que rodean al animal para evitar que se golpee.
Administrar la medicación que el veterinario ha recomendado.
Colocar al animal en un lugar fresco y ventilado.
Si tras varias dosis de la medicación la convulsión no cesa, acudir al veterinario.

Qué no se debe hacer?
No intente agarrar al animal. No conseguiremos parar la convulsión y puede mordernos o arañarnos, pues no es consciente de lo que hace.
Administrar medicamentos no prescritos por el veterinario.
Dar de beber ni comer tras la convulsión.
Dar calor (estufas, mantas, etc.)
Ojo, mucha atención:
En la fase previa a una convulsión, el animal puede querer atraer la atención del propietario y estar intranquilo o, por el contrario, quedarse quieto o buscar un lugar para esconderse; tras la convulsión el animal puede tener también una fase de hiperactividad o de hipoactividad.
Es frecuente observar que estos animales quieran beber agua o comer de modo exagerado: lo cual debe evitarse ! pues pueden tener alterado el reflejo de la deglución y sufrir problemas respiratorios) y que sufran alteraciones transitorias en la visión o en la marcha que pueden durar minutos, horas o incluso días
Existe una predisposición en ciertas razas de perros como el Pastor alemán, Golden retriever, Labrador, San Bernardo, Cocker, Alaska malamute, Husky siberiano, Setter irlandés, Caniche mediano o Collie. Esto no quiere decir que un perro de cualquiera de estas razas vaya obligatoriamente a padecer esta enfermedad que, por otra parte, puede observarse en cualquier perro, incluso en los que no son de raza.
La primera convulsión suele presentarse entre los 6 meses y los 5 años de edad, siendo más frecuente entre 1 y 3 años. La duración media de una convulsión generalizada es entre 1 y 2 minutos.
Suele presentarse en reposo, muchas veces durante el sueño, aunque en ocasiones aparecen asociadas a un estímulo emocional (la visita de un familiar, la proximidad de una hembra en celo, etc.)
Si tu perro padece de esta sintomatología, obseva y trata de recordar los por menores de estos eventos para cuando vayas al veterinario y le informes para un mejor diagnostico.
Seguro te servira leer este articulo de Sobre Perros

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...