jueves, 4 de agosto de 2011

El Desamor, principalmente la Infidelidad, Duele!

El dolor emocional de una infidelidad o un desengaño tiene efectos físicos, sobre todo en las mujeres.
Enterarse de que la persona que se ama es infiel genera una cascada de emociones devastadoras, como la tristeza profunda, la ansiedad y la pérdida de la autoestima y de la confianza en el futuro, sobre todo cuando se es mujer.

"No es para menos -asegura el psiquiatra Rodrigo Córdoba-, ellas tienen una predisposición orgánica y genética mayor a sufrir trastornos del ánimo, como la depresión, cuando se enfrentan a situaciones de este tipo".

El problema se agrava porque ese sufrimiento causa efectos físicos. Eso quedó demostrado, hace un par de años, con un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California (Los Ángeles, Estados Unidos), que lideró Naomi I. Eisenberger.

Según este grupo, un corazón destrozado por un divorcio, una ruptura y el rechazo de un amor o de un grupo pueden provocar tanto daño en los centros de dolor del cerebro (entre ellos la corteza anterior del cíngulo), como una herida física real.

Se pierde el equilibrio
Se sabe que en todo ser humano hay una unión funcional entre la mente y el cuerpo; de ese modo, si una parte se afecta, la otra también.

Así como el equilibrio emocional es complementario de la buena salud, las emociones negativas pueden generar alteraciones orgánicas.

De acuerdo con la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor, el cuerpo de las personas anímicamente afectadas aumenta la producción de unas sustancias conocidas como las catecolaminas, que elevan la presión arterial y aumentan la frecuencia cardíaca; de no corregirse, el problema puede desembocar, progresivamente, en daños coronarios e infartos cerebrales, entre otros problemas graves.

Y como paralelamente se disminuye la producción de sustancias como la dopamina, la serotonina y las endorfinas, se experimenta una sensación de malestar y de desinterés, que afectan el sueño, el apetito y la actividad física.

"En este punto -dice la psiquiatra Olga Albornoz- hay compromiso de las defensas del cuerpo, lo cual lo deja más expuesto. Por eso estas personas necesitan apoyo para superar su crisis".

La genética influye en los estados de ánimo
¿Qué explica el hecho de que las mujeres sean más proclives a sufrir trastornos depresivos o ansiosos?

De acuerdo con Rodrigo Córdoba, la evidencia se inclina hacia la combinación de factores hormonales, neuronales (condicionados por los genes), biológicos y medioambientales, que activan los mecanismos del estrés. Al depender de las hormonas, éstos tienen mayor incidencia en el sexo femenino.

"Esa sería una de las razones por las que la pubertad, la primera menstruación, el posparto y la menopausia se consideran momentos críticos en esta materia, pues aumentan la tasa de episodios depresivos y la posibilidad de reincidir para aquellas que ya los han sufrido", señala Rosa Catalán, profesora de psiquiatría de la U. de Barcelona (España).

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...