lunes, 18 de marzo de 2013

Jesuitas: Constructores de la Identidad Nacional



Una época muy dura para América: El continente era dominado por las monarquías europeas
Y México no era la excepción, estabamos bajo el yugo de los españoles...
Los jesuitas, ayudaron en mucho a formar la identidad de la que ahora gozamos los mexicanos!
Fue durante esos años que los jesuitas frecuentemente publicaban sus extrañamientos dirigidos a las coronas del viejo continente, incluso, muchos de ellos escribían desde el exilio impuesto por los tiranos!

Incluso, hay estudiosos que dicen que la mayoría de los "independentistas" se formaron en las escuelas jesuitas.
Lo que nadie puede negar son las aportaciones de jesuitas como Xavier Clavijero o Francisco Xavier Alegre o Diego José Abad influyeron en los modos de concebir el escenario americano.



Los jesuitas,  constructores de la identidad nacional Méxicana
En la Historia de la revolución de la Nueva España, obra que rinde un análisis a la política y a la historia americana, Fray Servando Teresa de Mier explica las razones de la insurrección en la Nueva España:

El rompimiento de pactos y tiranías son las causas principales. No era en vano la desestabilización política en América, no eran los criollos o americanos los causantes de las revueltas. “Los americanos empujados por la dureza atroz, las continuas tiranías y exorbitantes injusticias, (…) pelean para sostener el pacto social de sus padres adquiridos por sus caudales, su sudor y su sangre (…), este es el punto de partida, esta es la causa de la insurrección, este, el motivo de la guerra.


Sbk?
El poema De Deo, Deoque Homine Heroica (Cádiz, 1769) de Diego José Abad, la Storia antica del Messico (Cesena 1780-81) de Francisco Xavier Clavigero, Rusticatio Mexicana de Rafael Landívar, la Historia de la Provincia de México de Francisco Xavier Alegre y De vitis aliquot mexicanorum: alirumque qui sive virtute, sive litteris Mexici (Bononiae 1791-1792) de Juan Luis Maneiro, son, entre otros textos en los que, sus autores, privilegiaron como objeto de sus narraciones a su patria, es decir, al lugar donde nacieron.

En general, la mayoría de los textos de Fray Servando Teresa de Mier, entre los que destacan su Manifiesto apologético, La idea de la Constitución y su Historia de la revolución, recurren a cierta concepción histórica que por mucho fue construida por los jesuitas mexicanos de la época.



Los escritos que aun se conservan, se manifestan las virtudes de los oriundos, exaltaron la naturaleza y la historia americanas.
Aunque cabe aclarar que la idea de Nación de la época, defendida como insignia independentista, excluía a gran parte de la población. Pues según indica el censo de 1810, los españoles y criollos apenas representaban 269.416 frente a 1.052.862 indígenas y 265.883 castas sólo en la intendencia de México

Empero, la idea de nación que visualiza Fray Servando tiene una influencia del pensamiento jesuita. Su modo de proteger y pensar la historia permite acercarnos a una visión más clara de nuestro presente


Pero tampoco podemos negar su labor pro-idependencia
Tan es asi, que el veto impuesto por el Vaticano fue bien recibido por muchas facciones del virreynato: incluso de otros independistas más moderados o mucho mas raccionarios que estos.
En fin.... prosigamos:

Fue el 25 de junio de 1767, cuando en plena fiesta del Sagrado Corazón y antes de rayar el alba, en la Casa Profesa y en todos los colegios de la Nueva España -en las misiones fue después- se presentaron las fuerzas armadas con el delegado del virrey que notificó que por orden del rey Carlos III, todos los jesuitas quedaban desde ese momento incomunicados y tendrían que salir para España sin más pertenencias que el breviario, la ropa puesta y el dinero que pertenecía a cada uno.

Los hijos de San Ignacio tuvieron que dejar el trabajo que realizaban en sus obras educativas (lo que supuso un duro golpe para la formación de la juventud en la América Hispana) y sus misiones entre indígenas, como las famosas Reducciones guaraníes y las menos célebres, pero no menos esforzadas misiones en el noroeste de México: Baja California, Sonora y Chihuahua, principalmente en la Sierra Tarahumara.

Lo mismo que las localizadas a lo largo del Amazonas (Misiones del Marañón)



Esta expulsión es un hecho que marca la trayectoria del país porque cuando los jesuitas salen de México se derrumba, por un lado, el sistema educativo, dado que la mayoría de las instituciones que ofrecían alguna formación, más allá de la doctrina cristiana, estaban en manos de la Compañía. Por otro lado, la administración centralizada que permitía el sistema de misiones presentaba un solo frente a los colonos, protegiendo y comunicando a los pueblos indígenas, principalmente del norte del país.

Pero cuales eran las razones por la que los reyes europeos querían minimizarlos?
Los jesuitas, a diferencia de otras órdenes religiosas se negaban a negociar nada con los estados no católicos. La actitud, entonces sin excepciones, de los defensores de los derechos de la Santa Sede contra los regalistas (los defensores de las regalías o derechos privilegiados de la corona en las relaciones de ésta con la iglesia) fue la verdadera causa para la extirpación de los jesuitas en los países católicos.

Esto explica también que el gobierno español supiera que la orden real iba a ser muy mal recibida y tomara precauciones para evitar cualquier intento de insumisión.
Los jesuitas, aunque desolados, se sometieron sin la menor réplica.

Entre los decires y maldecires que causaron su expulsión se achacaba a los jesuitas haberse enriquecido enormemente en las misiones, haber intervenido en política obstaculizando a los reyes de España y hasta haber planeado el asesinato de los reyes José de Portugal y Luis XV de Francia.

El despliegue de fuerzas y las amenazas evitaron que los alumnos, amigos y parientes de los jesuitas pudieran hacer nada más que un poco de ruido, sólo en Pátzcuaro, Guanajuato, San Luis de la Paz y San Luis Potosí hubo manifestaciones importantes de indignación popular e intentos de impedir la salida de los padres pero los ánimos se calmaron pronto gracias a las tremendas represalias: el visitador José de Gálvez ordenó la ejecución de 69 manifestantes. 

Después de un penoso viaje que duró mucho tiempo y que costó la vida a muchos, al llegar a España los jesuitas fueron desterrados otra vez, ahora a los Estados Pontificios a donde empezaron a llegar en lamentable estado de miseria en septiembre de 1768.





En México se restituyó La Compañía de Jesús hasta 1813
Unos quedaron a favor, otros en contra, los motivos eran circunstanciales
Como sabemos, en México, Morelos decretó la abolición de la esclavitud, pero hasta los tiempos de Juárez los jesuitas insistieron, con todo el apoyo del Vaticano, en que se les devolvieran sus propiedades (tierras y esclavos) o se les indemnizara.

Apelaron a los tribunales superiores "... no por tener el gusto de contradecir, sino por defensa de su honor y de sus privilegios, conviene que no ignore como tenemos renunciado el sitio que nos había dado D. Antonio Santa cruz, queriendo antes perder el derecho de una donación por su naturaleza irrevocable, que hacia todo el fondo de nuestra subsistencia en la ciudad, que ser causa de la molestia que de ello recibían algunas sagradas religiones". Dijeron ellos.


Obvio que la gente se dividiera entre unos y otros
Se sabe que muchos oaxaqueños acordaron darles la espalda a los Jesuitas, pero muchos de ellos los seguían apoyando de manera secreta; incluso llego a rumorarse que su expulsión provoco varias revueltas en Oaxaca


Conocida era la influencia benigna que tenían, no solo en los mexicanos mas educados...

Los Jesuitas tenían entre sus preceptos morales la salvación de las almas y se caracterizaron por su amabilidad e interés por que la juventud se ilustrara de las ciencias y la literatura, por lo tanto su predicación era constante.

Auxiliaban con sus donaciones a los pobres, visitaban y consolaban a enfermos, confesionarios incansables; estos detalles les generaron admiración y respeto de sus feligreses y se dice que introdujeron una verdadera reforma en el pensamiento de aquellos mexicanos, consiguiendo con el correr de los años, que por ejemplo, la hermosa Oaxaca, fuera una ciudad de devotos, cuyos habitantes no permitían el hurto, la embriaguez, el adulterio o el perjurio.


Como no iban a tener seguidores y benefactores dentro del catolisismo
Y a pesar de los muchos y preparados estudios históricos y literarios del siglo XX, que influidos por el liberalismo mexicano decimonónico y la historiografía emanada de la revolución mexicana, no obstante, fueron disminuidos en la valoración del periodo virreinal, el capítulo del extrañamiento de los soldados de Cristo o la labor literaria de algunos de los expulsos que hoy, deberían ocupar un ilustre lugar en las Artes y en Letras, pero sobre todo, en la historia de México.


Esta es una de las razones por la que poco conocemos la gran influencia de los jesuitas mexicanos: Los gobiernos priistas!
Y es precisamente en su labor de educador y formador del pueblo mexicano, en el que el gobierno domino con rigor casi despota, a las pasadas Secretarias de Educación: ocultando y minimizando la labor de grandes hombres ilustres cuya obra pudiera engrandecer a los mexicano sin importar si estos fueran de origen jesuitas o de cualquier facción religiosa o social. 

Recordemos os aquella frase celebre, que dice: "El pueblo que no conoce su pasado, esta condenado a repetirlo!"

Actualmente, además de las universidades, la Compañía de Jesús mantiene un número importante de colegios Jesuitas en México.

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